lunes, 1 de abril de 2013

LA QUINTA CASA


CAPÍTULO VII


LA QUINTA CASA

La quinta casa del horóscopo abstracto es el segundo punto para la cuadratura de
signo fijo y para los signos de fuego. La descarga de sus potencialidades proporciona una
canalización excelente para la progresión espiritual.
La quinta casa está bajo el horizonte - en el hemisferio norte - y a la derecha de la
vertical de la rueda: oeste. Es la casa central del cuadrante iniciado por la cuarta casa; este
cuadrante es llamado - o puede tomar se como él - sector de la familia. Como está bajo el
horizonte la quinta casa queda en el hemisferio que atañe a la conciencia del yo separado.
Estando en el oeste ella es el hemisferio del destino - aquellos capítulos de experiencia que
la Vida nos trae para abordarlos lo mejor posible -; nosotros no ejercitamos la
autodeterminación en estos patrones tanto como lo hacemos o podemos hacer con aquellos
en el hemisferio este.
Los cuatro signos fijos - Tauro, Leo, Escorpión y Acuario - y sus casas
correspondientes - la segunda, quinta, octava y undécima - son los signos y casas de
recurso y sostenimiento por los cuales son “nutridos” los cuadrantes iniciados por los
cardinales. La primera casa inicia la conciencia de “Yo Soy un individuo”; la cuarta casa
dice: “Yo Soy un factor individual en un patrón de familia, herencia y aspecto”. Los
recursos posibilitados por la quinta casa capacitan a la Humanidad para comprender: “Yo
tengo el poder de contribuir a la corriente de vida por medio del ejercicio de mi conciencia
amorosa y de sostener mis creaciones por mi propio recurso del poder amoroso”. El Sol, el
cual rige abstractamente la quinta casa a través del signo de Leo, es el símbolo esencial de
Poder de cualquier clase, así como el Sol es exactamente la fuente radiante de vida para
nuestro sistema solar, su creación. Nosotros estamos impulsados a descargar de este recurso
energías dadoras de vida por medio del ejercicio del amor de los padres y damos
encarnación a otros Egos que vienen como hijos nuestros. Nosotros también damos vida a
expresiones impersonales en la creación artística. Estas descargas son todas expresiones del
aspecto creador del poder amoroso, ya sean biológicas o impersonales, en el amor a
nuestros hijos o en el amor a nuestra creación y al trabajo a que nos hemos dedicado.
Los patrones irredimidos envueltos en estas expresiones implican una intensidad
correspondiente de Karma debido a los recursos de la potencialidad intensa significada por
los cuatro signos fijos y sus casas. La palabra clave esencial implicada por Leo irredimido
es el mal uso del poder a través del ejercicio del egotismo. (Por “Leo irredimido” se da a
entender patrones de fricción concernientes a planetas en Leo o al Sol mismo, donde quiera
que aparezca en el mapa). El símbolo que nosotros usamos para el “aspecto de cuadratura”
- un cuadrado con base horizontal - cuando aplicado a la rueda cae de tal manera que los
ángulos coinciden con los puntos medios de las casas fijas; la segunda de éstas - el punto
medio de Leo - proporciona el punto critico hacia arriba mientras recorremos alrededor de
la rueda en contra de las manecillas del reloj desde el Ascendente. En este cuadro estamos
advertidos de la importancia de la regeneración de la quinta casa: hasta que esa
potencialidad sea regenerada, la conciencia permanece fija en niveles de posesión y
egotismo - la segunda y quinta casas, ambas bajo el horizonte -. Si podemos imaginarnos la
cuadratura fija “detenida” en la sexta cúspide y las corrientes “cortadas”, las energías que -
simbólicamente - tratarán de subir al cuadrante de relación sobre el horizonte son frustradas
y agitadas de un lado a otro dentro de las primeras cinco casas y el Yo Soy de la primera
casa permanece fijo en una expresión limitadora de deseo de posesión y deseo de poder; las
posesiones se convierten en objetos de conciencia amorosa y las personas que deben ser
amadas y sostenidas por el amor se convierten en los objetos de la conciencia de poder,
para ser dominados y utilizados, como lo son las posesiones inanimadas. En este patrón
frustrado está indicado un gran símbolo: la historia del Hombre de inhumanidad a
humanidad; el aprisionamiento del Hombre por sí mismo.
Cuando la humanidad identifica sus posesiones como Símbolo de poder y a los hijos
como objetos de poder en vez de objetos de amor, vemos la conciencia de egotismo
pasando por la experiencia humana. Esta conciencia, activada por las primeras cuatro casas
y sostenida - si eso puede llamarse sostenimiento - por niveles irredimidos de la quinta casa
representa en forma simbólica el concepto de dinastía: grupos de individuos unidos en
vibración por medio de un patrón de familia o un patrón nacional, que están sujetos a un
molde de familia como expresión de poder y egotismo. El individuo y sus derechos
esenciales son considerados como una cifra - o a lo mejor como una prenda - en el
mantenimiento de su plan fijo y rígidamente organizado. El matrimonio es basado en la
posición, la herencia y las posesiones; la religión es una conformidad al ritual y al dogma,
por la cual el poder y la supremacía del patrón son acentuadas continuamente; la educación
es un instrumento para amoldar las mentes de acuerdo con la conveniencia del plan. En
realidad la tercera casa en este símbolo es cercada entre la primera y la quinta casas. No
teniendo escape más allá de la quinta casa la educación permanece puramente como una
cosa de rutina, tradición y repetición de una organización intelectual limitada. La historia
cuenta este relato una y otra vez; todos nosotros hemos atravesado fases en las que
funcionamos y nos sentimos como cifras en una familia o patrón nacionalista; es realmente
una expresión de la conciencia tribal de la humanidad. Como tal ella lleva a cabo una
necesidad evolutiva y como tal ella es buena. Sin embargo a su debido tiempo debe ser
trascendida para que la raza evolucione. Aquellos que han reconocido hasta cierto punto sus
poderes inherentes, pero que permanecen irredimidos son los que actúan como los tiranos,
déspotas y autócratas de familia, grupos y naciones; ellos son los que “esgrimen el látigo”.
Aquellos que permanecen en las primeras cuatro casas y que aún no se han dado cuenta de
sus poderes son las víctimas de los otros; ellos son los supersticiosos y los crédulos, los
esbirros y los esclavos. Ellos viven en su conciencia superficial, en sus deseos y
necesidades físicas, su subordinación a todo lo que temen o no comprenden. En breve ellos
aún no se han dado cuenta que ellos son recursos de poder y de autodeterminación. Ellos
están escasamente conscientes de la potencialidad individual. Existen como factores en un
patrón que todo lo abarca y que existe como modelo para sus experiencias.
Cuando las personas llegan al punto de sentirse insatisfechas, inquietas y abrumadas
con los patrones cristalizados con los cuales han estado viviendo, y desean encontrar un
escape más satisfactorio y amplio para sus energías, estudien entonces el mapa con miras al
análisis de las potencialidades de la quinta casa. Este análisis debe incluir por supuesto un
estudio del Sol porque el Sol es el símbolo abstracto de la habilidad para la
autodeterminación. Muchas personas se cristalizan porque han puesto sus vidas en canales
que ellas realmente no desean; en otras palabras, ellas se han desviado hacia un patrón
artificial y hastiadas de sus propios errores están ansiosas de volver a su verdadero yo y
empezar a vivir constructiva y felizmente en concordancia con las mejores potencialidades
de sus mapas. Algunas de estas personas se han desviado debido a una reacción de miedo o
de sometimiento a una voluntad más fuerte, la cual ha tratado de forzarlas fuera de su
camino debido a ignorancia o a una falta de comprensión simpática de sus necesidades. La
autodeterminación puede decirse que es un aspecto del valor – la quinta casa es una
expresión propia respaldada por las cualidades regeneradas de la primera casa -. Sin
embargo cuando el propósito es electrizado en la conciencia, se hacen descargas de
esperanza, de valor y de entusiasmo renovado y la persona siente que en verdad ha “nacido
de nuevo”. Ella debe saber lo que desea hacer con su vida, y si continúa cumpliendo con
sus patrones de responsabilidad, ella tiene todo derecho a determinar de nuevo su progreso
ascendente. Cuando bregue con un mapa semejante haga mándalas de todos, los aspectos
del Sol; determine a qué grado puede la persona reorientar un nuevo curso de vida y
ayúdela a comprender el por qué ella fue impelida a desviarse de su camino recto para que
ella pueda afrontar los retos de sus aspectos de conciencia con mayor éxito en el futuro.
Con respecto a los patrones de fricción que implican a la quinta casa, uno en
particular puede ser tratado aquí: la ayuda que el astrólogo como amigo filósofo puede
rendir a los padres que están azotados por lo que quizás es la forma más patética de
sufrimiento humano - su reacción de pena a la transición de un niño o bebé amado -. Todo
ser humano encarna específicamente a través de sus padres por medio de la Ley de la
Simpatía Vibratoria. Aquellas personas quienes como marido y mujer extienden
amorosamente a otro Ego una invitación para su encarnación pueden tener tras de ellos una
historia de posesividad y de dominio de los padres sobre sus hijos en el pasado. La mente
consciente puede no reconocerlo - y por lo general no lo reconoce -; pero si se interrumpe
una nueva encarnación, los padres desde un punto de vista filosófico no deben sentir que su
experiencia de padres ha sido frustrada. Esa transición fue hecha por Ley, así como lo fue la
encarnación.
La interpretación oculta nos dice que muchos Egos encarnan por corto tiempo para
restablecer contacto con esta dimensión de modo que su progreso pueda lograrse con mayor
eficacia. Semejantes niños vienen a padres quienes por alguna razón interna deben aprender
a desprenderse y conformarse. En alguna parte en el pasado hubo exceso de subyugación
como una expresión de autoridad o poder de los padres y tal vez el progreso del niño en el
pasado fue inhibido o frustrado. También, cuando un Ego hace la transición a través de un
medio súbito o violento y el cuerpo físico es destruido, la persona puede volver pronto a
establecer sus nexos y entonces no siendo el propósito permanecer por un lapso completo
de experiencia de encarnación, él prosigue su progreso. Estimule en las mentes de
semejantes padres un modo más elástico de ver las cosas; aliéntelos a renovar si es posible
la expresión de su poder amoroso en alguna forma. Estimúlelos sobre todo a neutralizar las
tendencias de prolongar la pena y el pesar melancólico y desintegrante e indicarles que
mientras ellos mismos estén encarnados, ellos no necesitan interrumpir las expresiones de
su potencialidad amorosa. En otras palabras, traté de ayudarlos a mantener viva y expresiva
la conciencia de su quinta casa. Mantener la quinta casa viva significa mantener vivo el
corazón.
En el mándala de los signos de fuego conectamos las cúspides de la primera, quinta
y novena casas, formando un triángulo equilátero, la ascendente del cual es la vertical desde
la quinta a la novena.
Cuando el aspecto de poder de la quinta casa es ampliado por la conciencia
amorosa, la insignia simbólica de la potencialidad para él júbilo es trazada. Sugerimos en
este punto que nosotros consideramos el júbilo como mucho más significativo que un
simple sentimiento - usualmente temporal - de bienestar o satisfacción. El júbilo es un
estado espiritual en el cual - o por el cual - el Yo Superior de la Humanidad puede expresar
su liberación constructiva prescindiendo de condiciones y asuntos externos, porque el júbilo
es uno de los atributos de la conciencia de amor. Él permite la descarga de poder para el
mayor bien de todos los concernidos porque el amor esclarece las percepciones a una
conciencia del bien inherente en todas las personas y de las potencialidades y
significaciones mejores de cualquier experiencia.
Lo mejor de Leo - y la quinta casa - es el “corazón sonriente”, el entusiasmo
radiante y desbordante de alta espiritualidad que colman la vida humana - y las relaciones -
con amabilidad, animación y encanto. Es la insignia del placer y la lozanía por los cuales la
conciencia del Hombre expresa su percepción de la amplitud - interna y externa -. Es la
“casa de los entretenimientos” puesto que un entretenimiento en el verdadero sentido de la
palabra es el escape creador de un interés intenso, un pasatiempo amado, una actividad
recreativa y armonizadora. Una reorientación psicológica puede ofrecerse a personas que se
han estancado por excesiva preocupación sobre la rutina, cumplimiento de responsabilidad
y las cosas prácticas. Todos pueden encontrar una canalización para la descarga de los
impulsos creadores y recreativos si desean verdaderamente organizar en conformidad sus
vidas. La psicología ha probado una y otra vez el poder de un entretenimiento de vibración
sincronizada para infundir en la vida humana una nueva conciencia de júbilo, entusiasmo y
bienestar en todos los planos.
La primera casa es conciencia propia; la quinta es expresión propia creadora; la
novena es el aspecto creador de sabiduría, destilada de la experiencia. La primera es el ser -
Yo Soy -; la quinta es el ser jubiloso - Yo Amo -; la novena es el ser sabio - Yo Comprendo-.
La quinta casa es el amor en su expresión más singular. Es una irradiación de la
conciencia individual que es una descarga de poderes para la persona de quien ellos emanan
y un calor y estímulo para aquellos que la reciben. La quinta casa es llamada
tradicionalmente la “casa de los hijos”. Esa interpretación no obstante es un derivado. En el
mapa de un individuo específico la quinta casa es la insignia de su potencialidad creadora
de amor: ella pinta el cuadro de su conciencia de los hijos como un factor en su conciencia
de relación - es su potencialidad como un amoroso dador de vida -. El Amor por el cual
nosotros procreamos otros Egos es nuestro nivel de esa expresión Divina de Amor por la
cual un sistema solar es encarnado. Aquí puede verse por qué el egotismo de parte de
padres y maestros puede ser un medio mortífero para las vidas de los hijos y los discípulos.
El egotismo es retroactivo; retrocede violentamente a los niveles de la auto-glorificación y
el interés propio. El Amor está interesado en el verdadero bienestar y adelanto de aquellos a
quienes les da vida. Kahlil Gibran se refiere a los padres que aman verdaderamente como
“arcos de los cuales brotan flechas”; para proseguir en su desarrollo y cumplir sus propios
propósitos y destinos.
Debemos apreciar más que nunca antes, esa expresión de Amor que hizo posible
nuestra encarnación. Aprendamos sobre el amor de los padres de aquellos que han ido antes
que nosotros y reconozcamos que nuestro progreso fue posible porque ellos respondieron a
la vida en su liberación del amor. Y debemos reconocer que nosotros también ya como
padres o no, creamos una belleza más espléndida para todos cuando sacamos nuestros
recursos de alegría espiritual; al hacerlo creamos realmente el regocijo de las personas que
se relacionan con nosotros, por medio de los procesos de la vibración simpática. Nosotros
queremos vivir la vida en conceptos de júbilo, valientemente, generosamente y
hermosamente. Para lograrlo debemos expresar el centro del corazón y vivir amorosamente.

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del libro " Estudios de Astrología III ", de Elman Bacher

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